Las geodas se descubren en la exploraciones cuando se buscan las vetas con explosiones de dinamita y traqueteo de perforadoras. De pronto la linterna de los mineros refleja una luz como si fuera devuelta por un espejo y a una sola voz crece el silencio. Ya saben de qué se trata y entonces actúa un equipo especializado para rescatarla con sumo cuidado.
Los minerales cristalizados son frágiles y pueden dañarse si las manos que los sacan no son expertas. Las mejores se exhiben cada año en una feria de Tucson, Estados Unidos, refiere el ingeniero de minas Guido del Castillo, y es un orgullo la admiración conque son admiradas las peruanas.
Los pobladores de las alturas sienten la magia y la energía que irradian los cerros, achachilas, apus, wamanis, wamalis, orqos, aukis, aukillos y jirkas. Ellos dicen que están vivos, que hablan en noches de luna, que pelean cuando desatan las tormentas, que se abren y regalan sus riquezas a caminantes afortunados, y bailan en los atardeceres de sol con las doncellas que raptan. Pero, no saben de las maravillas que guardan en sus misteriosas entrañas desde tiempos sin edad; cientos, miles o millones de años. Una riqueza de texturas como si fueran metales, hilachas de agua congelada, capullos de colores vivos, astillas de blancuras intocadas, enlaces caprichosos entre unos y otros, cuya vista genera deslumbramiento y atracción hacia espacios cautivantes.
"Un cristal es la expresión externa del sistema de organización de sus átomos, escribe el prologuista de un libro apasionante: 'Joyas de la Tierra'. A cada equilibrio interno le corresponde un cristal con figura geométrica diferente." Sin embargo los ejemplares "de un mismo mineral, aristas, caras y medida de los ángulos, son proporcionalmente idénticas e inconfundibles."
Hay minerales cristalizados de nuestros Andes que son únicos en el mundo. En el museo de minerales "Andrés del Castillo" hay una scheelita de Huancabamba, Piura, de color amarillo naranja, de gran tamaño. Otra muestra es la pirita gigante de cristales tetraédricos estriados, de 32 cm. de largo por 21 cm. de altura, de Huanzalá, Huánuco. Entre los gigantes de la colección figura también el oropimente hallado en la mina Quiruvilca, de La Libertad, que ha ganado fama mundial por el volumen de sus ejemplares.
Algunas llaman la atención por su extrema belleza como las rodocrositas asociadas con cuarzo y calcita, de las minas de Pasto Bueno, Ancash, y Uchucchacua, Oyón, que parecen rosas con pétalos de un precioso color rosado. La malaquita de Yauricocha, Lima, es carbonato de cobre hidratado de color verde, y por una variación la azurita es de color azul.
Hay minerales que parecen trofeos como la galena seudomorfa gris de Huanzalá, Huánuco, con una discreta escarcha de de cristales blanquecinos, que parece una escultura arquitectónica de rutilante brillo metálico. Una pieza digna de un campeón en una competencia si la hubiera en nuestros cerros. O la azurita de Yauricocha, Lima, con un toque místico pues semeja una imagen de una Virgen con su Niño.
En la aristocracia del mundo mineral, comenta el prologuista de "Joyas de la Tierra", están el oro, la plata y el cobre nativos, puntualizando que el oro es el rey de todos. "Es tan dúctil y maleable que una sola onza se puede estirar para convertirse en un hilo tan fino como la hebra de un cabello, de 30 kilómetros de largo. Aparece en forma esferoidal o arborescente como las ramas de los árboles."
La pieza de plata nativa que aparece en la carátula tiene los filamentos característicos de adorno de la naturaleza siendo una representante de lujo. El cobre nativo jugó un papel importante en la metalurgia de los antiguos peruanos. Ellos descubrieron que sin llegar a las altas temperaturas que requiere el oro podía ser arrastrado por la plata o el cobre y derretirse, inventando una serie de tecnologías para manejarlo a su antojo.
El número de estas joyas que parecen flores exóticas o piezas caprichosas suman miles en museos y en colecciones privadas. "Sus características se distinguen por su morfología, densidad, dureza, color, brillo, fragilidad y tenacidad". Ninguna repite su forma y cada vez se descubren nuevas especies. La naturaleza es enormemente creativa y hay que reconocer la magnitud de su "imaginación" ilimitada que supera a los seres humanos. ¿Es posible "coger" una estrella del universo y llevarla a profundidades donde reina la oscuridad?, pregunta el ingeniero Guido del Castillo. Sólo ella puede atreverse a lograrlo con un rango de máxima categoría.
Con este artículo queremos agradecerle por haber abierto su colección de joyas cristalizadas a los peruanos, principalmente los estudiantes que necesitan con urgencia afirmar su identidad nacional y andina, y haber publicado ese libro de belleza excepcional que es "Joyas de la Tierra". El distinguido empresario minero se ha esforzado para darle ambientes dignos de un palacio en una casa con historia. "Casa Belén", jirón de la Unión 1030, que ha sido acondicionada para su exhibición.
Por esa mansión republicana de espléndida arquitectura y una iluminación natural que inunda sus salas pasaron ilustres personajes. Entre ellos el prócer de la Independencia José Baquíjano y Carrillo, conde de Vista Florida, y José Bernardo Alcedo autor de la música del Himno Nacional, habiendo sido también sede de la Embajada Norteamericana en Lima que recibió la visita de numerosas personalidades como el Presidente Hoover. Ahora están los minerales cristalizados, huéspedes de honor, que representan a nuestros Andes en el centro de Lima. Una muestra grandiosa que es un nuevo atractivo que le da a la Ciudad Capital el mecenas cusqueño Guido del Castillo para el Perú y el mundo.
Alfonsina Barrionuevo.
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